Camino pero nunca llego a ninguna parte; estoy rodeada de caras conocidas que no me dicen nada. No se quien soy ni a donde me ha llevado todo esto. El amor no debería ser así, debería hacerte perder la cabeza él hace que me vuelva loca y enferma.
Ayer todo terminó para bien o para mal todo lo que teníamos, lo poco que nos quedaba, se acabó.
No sé quienes son mis amigos y si la idea de que bajara esa tarde estaba planeada para hacerme daño pero el caso es que en cuanto llegue allí supe que no debería haber bajado aun incluso cuando lo hice con la mejor intención...
Me dijiste que íbamos a quedar el Domingo y el Sábado no respondiste a mis mensajes, sin embargo, cuando llegué el Domingo ahí estabas con otra chica. Saliste a fumar con ella y cuando volvisteis a entrar vi como la cogiste por la cintura y te sentabas a su lado. Aún sabiendo lo mucho que te amo tuviste la desfachatez de decirme que estaba poco habladora y muy seria cuando te ibas.
Perdí la cabeza y me acosté con X me di cuenta de que él me quiere y yo a él aunque no igual que a ti...él se lo merece mucho más pero no soy capaz de apartarte de mis pensamientos ni un solo segundo, le quiero...pero a ti te quiero más, te amo y no puedo cambiarlo.
Lo peor fue cuando llegué a casa y descubrí que esa chica había subido dos fotos contigo en las que os besabais.
Durante meses has estado utilizándome como has querido, he llorado y he sufrido por ti, me he cortado en numerosas ocasiones, dejé de comer de nuevo durante una temporada, no podía dormir, me emborraché y me drogué para olvidarte o para hacer más amenos esos sentimientos hacia ti que me robaban la vida. Sabías lo que sentía y seguiste utilizándome como te dio la gana y hasta el último momento pensaste hacerlo. Lo siento...no puedo evitar quererte, sentir lo que siento pero esto es lo mejor para mí al menos sé que en el momento en el que empezaste a quererla terminaba de alguna forma esta historia...Sé que no te voy a poder olvidar nunca pero tengo que decirte adiós.
Siempre te querré
lunes, 18 de marzo de 2013
lunes, 18 de febrero de 2013
Sólo me salpica la puta mierda. Cada vez que algo va bien tiene que haber otra cosa que lo estropee todo.
No sé cómo he podido llegar a este punto, cómo me he podido convertir en esto, dejarme tanto. Desde luego amor propio no tengo precisamente, cualquier persona con un mínimo de esa cualidad hace tiempo habría pasado página y habría dejado esta situación, sin embargo, yo no soy esa clase de persona y por tanto no puedo actuar como tal. ¿Por qué te enamoras de una persona en concreto y no de otra? si no le quisiera...si quisiera a X o a cualquier otra persona sería todo mucho más fácil, no tendría que sufrir por ti.
Sé que tengo que hablar contigo pero no me salen las palabras, no sé que debo decirte pero me gustaría que supieras como me siento, la frustración y la impotencia que puedo llegar a sentir por ti. Me doy cuenta de absolutamente todo lo que pasa a mi alrededor, de como tú te aprovechas de mí, de mi estupidez de que haría cualquier cosa por ti. Creerás que no, pero en el fondo me doy cuenta de todo esto y más. Cualquiera pensaría que trato de comprar tu amor, tampoco es el caso, sólo trato de darte todo lo que necesitas en cada momento no pienso en los límites no me importa hacerme daño solo me importa que tú estés bien y con eso solo estoy destrozando mi vida y la imagen que los demás tienen de mí. Perdí la poca seguridad que me quedaba y con ello la dignidad. He sido capaz de humillarme por ti, de arrastrarme, de dejar todo de lado, de levantarme a las siete de la mañana por ir a verte...he sido tan absurda.
Ojalá pudiera olvidarte pero no quiero, tengo miedo...no quiero perderte quiero que te des cuenta quiero que cambies que abras los ojos que veas lo que soy capaz de hacer por ti...te necesito, pero también necesito que todo esto cambie...
No se que debería hacer, tal vez debería tratar de olvidarte con X sé que él me va a tratar siempre bien y que es una gran persona, en otras circunstancias probablemente me habría fijado en él, una persona tan similar en cuanto a carácter a mi abuelo al cual idolatro solo me puede crear una gran seguridad y complicidad, eso es exactamente lo que yo necesito, pero no sería capaz de olvidarte, de verte todos los días de verte con otras y tener caminos distintos de no poder despertar de nuevo en tu cama, que todo sea tan diferente. Te quiero joder...
No sé cómo he podido llegar a este punto, cómo me he podido convertir en esto, dejarme tanto. Desde luego amor propio no tengo precisamente, cualquier persona con un mínimo de esa cualidad hace tiempo habría pasado página y habría dejado esta situación, sin embargo, yo no soy esa clase de persona y por tanto no puedo actuar como tal. ¿Por qué te enamoras de una persona en concreto y no de otra? si no le quisiera...si quisiera a X o a cualquier otra persona sería todo mucho más fácil, no tendría que sufrir por ti.
Sé que tengo que hablar contigo pero no me salen las palabras, no sé que debo decirte pero me gustaría que supieras como me siento, la frustración y la impotencia que puedo llegar a sentir por ti. Me doy cuenta de absolutamente todo lo que pasa a mi alrededor, de como tú te aprovechas de mí, de mi estupidez de que haría cualquier cosa por ti. Creerás que no, pero en el fondo me doy cuenta de todo esto y más. Cualquiera pensaría que trato de comprar tu amor, tampoco es el caso, sólo trato de darte todo lo que necesitas en cada momento no pienso en los límites no me importa hacerme daño solo me importa que tú estés bien y con eso solo estoy destrozando mi vida y la imagen que los demás tienen de mí. Perdí la poca seguridad que me quedaba y con ello la dignidad. He sido capaz de humillarme por ti, de arrastrarme, de dejar todo de lado, de levantarme a las siete de la mañana por ir a verte...he sido tan absurda.
Ojalá pudiera olvidarte pero no quiero, tengo miedo...no quiero perderte quiero que te des cuenta quiero que cambies que abras los ojos que veas lo que soy capaz de hacer por ti...te necesito, pero también necesito que todo esto cambie...
No se que debería hacer, tal vez debería tratar de olvidarte con X sé que él me va a tratar siempre bien y que es una gran persona, en otras circunstancias probablemente me habría fijado en él, una persona tan similar en cuanto a carácter a mi abuelo al cual idolatro solo me puede crear una gran seguridad y complicidad, eso es exactamente lo que yo necesito, pero no sería capaz de olvidarte, de verte todos los días de verte con otras y tener caminos distintos de no poder despertar de nuevo en tu cama, que todo sea tan diferente. Te quiero joder...
domingo, 27 de enero de 2013
<<En muchas ocasiones a lo largo de mi vida me he sentido indefensa. Es quizás el dolor más agudo que una persona puede conocer, basado en la frustración y la rabia inútil. El pinchazo de una espada en el brazo del soldado en combate no puede compararse con la angustia del prisionero cuando escucha el chasquido del látigo. Incluso si el látigo no azota el cuerpo del prisionero indefenso, sin duda provoca una profunda herida en su alma.
Todos somos prisioneros en un momento u otro de nuestras vidas, prisioneros de nosotros mismos o de las expectativas de aquellos que nos rodean.. Es una carga que soportamos todos, que todos odiamos, y que muy pocos consiguen eludir.
En mi obcecamiento juvenil, la arrogancia me convenció de que con la voluntad era bastante para superar la indefensión. Reconozco que fue una idea errónea, porque, cuando rememoro esos momentos, veo claramente que casi nunca estuve sola y casi nunca tuve que estarlo. Siempre hubo amigos, leales que me dieron apoyo incluso cuando creía que no lo necesitaba e incluso cuando no me daba cuenta.
Estos amigos fueron los que me dieron fuerzas para luchar contra cualquier adversidad, real o imaginaria. Éstos fueron los compañeros que lucharon contra la indefensión, la rabia y la frustración.
Estos fueron los compañeros que me dieron la vida.>>
Todos somos prisioneros en un momento u otro de nuestras vidas, prisioneros de nosotros mismos o de las expectativas de aquellos que nos rodean.. Es una carga que soportamos todos, que todos odiamos, y que muy pocos consiguen eludir.
En mi obcecamiento juvenil, la arrogancia me convenció de que con la voluntad era bastante para superar la indefensión. Reconozco que fue una idea errónea, porque, cuando rememoro esos momentos, veo claramente que casi nunca estuve sola y casi nunca tuve que estarlo. Siempre hubo amigos, leales que me dieron apoyo incluso cuando creía que no lo necesitaba e incluso cuando no me daba cuenta.
Estos amigos fueron los que me dieron fuerzas para luchar contra cualquier adversidad, real o imaginaria. Éstos fueron los compañeros que lucharon contra la indefensión, la rabia y la frustración.
Estos fueron los compañeros que me dieron la vida.>>
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